sábado, 30 de enero de 2010

El viaje


Recorro la acera palpitante

de esta Ítaca transportada.

De Ulises y su viaje me he apropiado,

de sus alegrías y sinsabores estoy impregnado.


El oracular libro su conocimiento me ha dado

y el vagabundeo de la vida terrena presenta:

las pequeñas alegrías, fugaces y apreciada

y las desgracias, abrazadoras y soportables.


las imágenes de este viaje inconcluso

son contadas por el interior rapsoda

y entre llanto, cervezas y consuelo

comprendo que el viaje es lo importante,

que el destino es solo un pretexto.

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