domingo, 21 de febrero de 2010

Pub - Bar


En la fría bruma de la ciudad sin nombre,

una mirada recorre la iluminada calle

y en el oscuro rincón se reúnen ellas,

las melancólicas almas, bardos del mundo

para elevar la palabra como céfiro.


Entre las notas melodiosas de los tiempos

y el dulce líquido que alegra los sentidos

brota la lírica refulgente que redime el espíritu

mostrando el reflejo interno de la ciudad

que se nos escapa, pero está en nuestra alma



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