domingo, 13 de junio de 2010

cita con el pasado

Un grito estremecedor que se confunde con el ruido de la lluvia, y aunque estoy en mi cuarto despierto empapado. Es mi sudor, similar al que sentí por vez primera esa noche, en la que viví la más horrible, bizarra, y macabra experiencia. Ya han pasado 10 años pero esos recuerdos no se han podido borrar de mi memoria.

Recuerdo como aquella hermosa ciudad era tragada poco a poco por el infierno, y sus calles; que esa mañana eran transitadas por cientos de personas; ahora estaban llenas de esos extraños seres y de otras abominaciones creadas por el conocimiento humano.

Mi cuarto esta oscuro, pero cada rincón parece esconder una de esas extrañas criaturas: sus cuerpos y caras mutiladas; sus ojos blancos; su hambre antropófaga.

Recuerdo los gritos estremecedores de aquellos que caían bajo los dientes y las manos de esos escalofiantes seres, y poco a poco los caídos iban perdiendo su humanidad. Sus rostros mutilados se ponían grises, sus ojos se tornaban blancos, era como ver a un zombi de una película de bajo presupuesto. Solo que estos eran reales y con un hambre irrefrenable de carne humana.

Perdimos a muchos mientras cruzábamos la ciudad en busca de una salida de aquella pesadilla encarnada llamada Raccoon City.

Cuando llegamos cerca de la estación de policía vimos a dos personas adentro, una perecía ser la hermana de uno de los ex miembros del grupo STARS Chris Redfield, recuerdo que la menciono una vez y me mostró su foto; creo que su nombre es Claire. El otro era un policía novato el cual fue enviado directo de la academia para ser parte del nuevo escuadrón S.P.F. del cual yo era miembro.

Quisimos entrar pero la puerta estaba trabada y al escuchar los aterradores gemidos que eran familiares para nosotros decidimos seguir; esperando que esos dos pudieran sobrevivir.

Al estar cerca de la estación televisora vimos un helicóptero en lo alto del edificio y decidimos entrar en el. Siguiendo la ruta directa llegamos a la puerta que daba al helipuerto, estaba cerrada y tenia una especie de cerradura de tarjeta magnética, quise sacar mi 9mm y disparare pero lo único que lograría era destruir nuestra única opción de escape. Decidimos separarnos para buscar la tarjeta que nos permitiría salir de aquel infierno.

Llegue a lo que parecía ser la oficina del director de noticias la cual tenia un gran ventanal, desde el cual se podían ver las oficinas de un diario local cerca de hay. Rápidamente comencé a buscar la tarjeta cuando se oyó el trizar de unos cristales, gire de inmediato pensando lo peor, y vi a través del ventanal intacto; como de una de las oficinas del periódico caía una criatura infernal y se estrellaba en el pavimento; para después reincorporase e irse del lugar. Mire como de ese mismo edificio salía Jill Valentine otra ex S.T.A.R.S. junto con alguna especie de mercenario, era un hombre joven y al parecer latino. Decidí seguir buscando la tarjeta magnética.

Volví a la puerta cerrada con las manos vacías y la esperanza de que alguien más hubiera tenido suerte. Otro superviviente la había encontrado en la habitación del conserje, también me entere de que no estábamos tan seguros ya que habíamos perdido a uno de los nuestros en manos de aquellos zombis que deambulaban por el edificio. Pasamos la tarjeta por el lector y la luz roja cambio a verde, sonó un clic que soltó el seguro y atravesamos la puerta, tras estar todos en la azotea decidimos cerrarla por seguridad.

Al ver la azotea completamente vacía y el helicóptero en buen estado sentí un alivio. Sabía que si no estaba la llave siempre podía encenderlo frotando un par de cables. Dando la vuelta al helicóptero vi el cuerpo del piloto sentado en el piso con la cabeza agachada, al acercarme movió la cabeza y pude ver que llevaba la llave en el cuello, y sus ojos como los de casi todo el pueblo estaban blancos; lo único que podía hacer por el era colocarle una 9mm en su cerebro. Apunte mi arma y jale del gatillo, se escucho un estruendo y el cuerpo del piloto cayo bañado en un charco de sangre que emanaba de su cabeza. Recogí las llaves y encendí el helicóptero; tan pronto como el último superviviente subió, eleve el helicóptero y dejamos Raccoon City.

Habíamos estado solo unos minutos en el aire y nos dirigíamos hacia donde aparecían los primero rayos de sol, de repente vimos un misil pasar a un lado de nosotros, al ver para atrás vimos otro helicóptero. También vimos como el misil poco a poco se dirigía hacia la ciudad, cayendo en ella y haciéndola desaparecer bajo un hongo radiactivo.

Después de presenciar esa horrible escena nos dirigimos a la base Ragithon. Al llegar fuimos conducidos a la enfermería, para después ser separados y llevados a lugares secretos, esa fue la última vez que vi a los sobrevivientes de aquel horror.

Creí que todo eso había quedado en el pasado, hasta hace algunas horas cuando recibí el llamado de Rebecca Chambers, el oficial más joven que había ingresado a los STARS; y otro posible sobreviviente de un horror igual al mió. Me Informo que “Umbrella”, la maldita compañía causante de todo aquel desastre biológico en Raccoon City sigue operando; y que necesita hablar conmigo. Tengo miedo de ir a la cita; de hablar con ella; puesto que se para que quiere verme. Me pedirá que me una a ella para alguna misión.

A pesar de todo se que es mi deber impedir que esa compañía juegue a ser Dios y que otra ciudad sea destruida y su gente sufra el horror que yo sufrí, se lo debo a los que perecieron en Raccoon City.