domingo, 20 de noviembre de 2011

Transmutaciones

¿y acaso por eso somos misántropos?

quizás porque odiamos lo que somos

con una furia que se derrama a medias

y odiamos al reflejo y a la sombra;

a uno porque proyecta nuestras carencias

al otro por que refleja nuestra falta.


Odiamos a los espejos pues nos duplica

y cada deformidad moral es copiada,

y cada rostro que despreciamos

es parte de ese rostro collage

el cual nos muestra desnudos;

antropomórficos animales imperfectos.


¿y acaso por eso amamos la escritura?

quizás porque nos recreamos casi perfectos

o por lo menos con menos defectos

quizás por eso buscamos estar completos

porque sus boinas tornasoles nos piensan

casi perfectos, acaso con muchas virtudes.


Amamos a unos pocos, somos agorafóbicos

pues más de dos deja de ser seguro

amamos al espejo que antes odiábamos

pues ahora refleja a uno en dos rostros.


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