martes, 29 de enero de 2013

navegando a lo deseado

Para mi amada; P.M.

Por fin deje las aguas serenas
y me adentro en tú mar
desplegue las negras vela,
solte el rigido timon;
navegue contigo, en ti, hacia ti;
en la salvaje tempestad que eres.


Me cubres con tus salvajes olas
me llevas a saltos exitados por tí
me dejas descansar un tiempo
me permites contemplarte; quieta, hermosa
me arrastras de nuevo hacia tu tempestad.


Me has impregnado tu aroma salvaje
no hay día que no te vea en la espuma,
no hay tarde en que no escuhe tu risa marina,
no hay noche en que no quiera estar en tí.