adios Juglar ronco
Para Fernando Artieda Te nos fuentes en quincena; guayaco sabido; es que estando recién cobrados, pues le cobraste a la vida todas las deudas; todo lo que en alguna forma te fue negado. La utopía de tu Ecuador para adelante, El desarme de las guerrillas traidoras La paz en este desolado planeta, Todos esos sueños de muchacho pendejo que jamás se olvidan ni aun en la vejez. Les pagaste a todos tus deudores a todos aquellos que fueron ejemplo para ti; a Ernesto Cardenal, al che Guevara y a todos los que murieron con la libertad en la boca, tambien lo hiciste al plantar tu poesía e ideales en los que hoy te honran y siguen tu senda. Y te quedo el vuelto para subir al cielo allá donde J.J. y CARR, tus panas y con el pueblo al que tanto describiste al que tanto celebraras en tus poetas: cuenteros, contrabandistas, estibadores, peroles putas, mariguaneros; toda esa la gallada que con buena música y unas bielas te esperan en ese rincón bohemio. Tú cuerpo se nos ha ido pero la voz sigue viva ...